viernes, 22 de julio de 2011

Desde Ocuri - Martes a jueves







Este viaje ha cambiado de rumbo. Como vereis en las próximas líneas, lejos queda el bullicio de la ciudad. Una nueva senda se abre frente nuestro, pero vayamos poco a poco relatando como se han sucedido las cosas....

Después de levantarnos y desayunar el mate de coca siempre presente , subimos al IPTK, donde esperamos encontrarnos con Serafina, nuestro enlace aqui. El martes por la mañana esta prevista una reunión con el Director del Hospital de Ocuri. Hay gente ya esperando desde bien temprano para que les atendamos, pero está mañana no será posible. Los cinco nos dirigimos a esa reunión para planificar y coordinar toda nuestra actuación aqui.


Por fin, la reunión comienza y se perfilan todos los detalles: horario de atención a la población, espacios en los que se van a realizar los diagnósticos y los tratamientos, los cursos de formación para sanitarios,etc. Sin entrar en detalles, diré que se consiguio que las visitas y los tratamientos fuesen gratuitos y que la atención en las tardes, a partir de la siguiente semana, fuese en las instalaciones del IPTK. Todo estaba a punto para, en esa misma tarde, iniciar el trabajo en el Hospital. Una ambulancia iría a recogernos para transportar todo el material médico a la consulta.



Inicio del trabajo en el hospital



Tras un buen rato de espera, llega la ambulancia a recogernos. Abrimos la puerta y nos acomodados junto a la "camilla", adjuntos foto... En un instante llegamos al hospital donde nos estaban esperando muchas personas venidas de las aldeas próximas y lejanas, y del mismo Ocuri. Los mensajes de la radio habían sido escuchados.



El IPTK tiene una emisora que posee un alcance de 55 km y que es el único medio de comunicación local; tiene una finalidad eminentemente social muy importante, educando e informando a la población con menos recursos. Julia y Roman, los dos reporteros más dicharacheros, se encargan de llevar sus voces a los aledaños.

A partir de este momento no hemos parado de ver gentes de todas las edades, patologías, condiciones,.... El trabajo sé complica por el idioma Quechua, las personas de las aldeas apenas hablan castellano, a Lo que sé suma su timidez,todo ello complica la recopilación de información para un buen diagnóstico. Afortunadamente,tenemos la ayuda de chicos que conocen los dos idiomas y nos ayudan con sus paisanos. Todos están muy predispuestos para ayudarnos. Otra dificultad, es la gran cantidad de ropas que llevan, necesarias para combatir el frío, que hacen difícil descubrir las distintas partes del cuerpo. Los pies desnudos, en sandalias, fríos,.. como curiosidad, sé repite en distintos pacientes el comentario de que sí sé quitan las sandalias tienen frío..."manda c..es". La pobreza extrema, la desatención de los ancianos, abandonados a Su suerte, por parte de los hijos que emigraron, la dureza de sus trabajos en el campo y de las condiciones climáticas más extremas, la tristeza,... hace que tengan dolores por todos lados, preocupaciones por sus hijos y que estén enojados con sus parejas. Y en medio de toda está desolación sé deja entrever la candidez del ser humano en su estado más natural, del coraje ante las dificultades,.. nos recuerda, muchas veces, que estamos ante personas que viven en un estado de autenticidad completa.

Esa misma noche llegamos a casa completamente agotados; muchas personas pasaron a lista de espera para el día siguiente, nosotros no dábamos más de sí. Contentos por la aceptación y la acogida. Desbordados ptantes cosas nuevas y diferentes para nosotros. En está noche oscura, estábamos en shock. Lo siguiente fue dormir.



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Dicen que por las mañanas todo es diferente....



El Sol nos despierta y brevemente os comentamos que las consultas han cogido Su ritmo, la luz ha entrado por las ventanas. No deja de acudir gente que camina horas para venir a vernos. Todo el mundo nos conoce por "los doctorsitos'. Esto es un sin parar. Los médicos del hospital están colaborando continuamente con nosotros y los pacientes van de la medicina tradicional a la occidental con una fluidez que sería envidiable en nuestros lugares de origen. Aqui poco importan las competencias profesionales cuando limitan la superación de la enfermedad, prima la integración de todas las terapias en una Bolivia que crece... integrando tradición y modernidad.

... desde las nubes.

Almudena, Isa, Felix y Ángel

miércoles, 20 de julio de 2011

Primera clase de Íñigo en Sucre



La primera experiencia como profe de MTc ha sido muy buena, los alumnos fueron muy puntuales, y tengo más de 20!! Cuando ya llevaba unos 20 min de clase aparecieron Gonzalo, Eduardo, Raul... a presentar el curso, que como ya había empezado lo hicieron en la pausa que hice después (no sabía que tenía que esperarles, upsss).

Los alumnos muy rápidos, van pillando todo muy bien, ayer se comieron el yin y el yang, los 5 movimientos y las 4 sustancias vitales sin rechistar. Hasta pincharon el 11IG los unos a los otros... diría que un éxito.


El viernes noche estuve en la radio y una TV local. Ayer en un programa matinal de la TV. Hoy a las 7:30 otra vez en la TV, y mañana salimos pinchando a un paciente en directo (Manuel, se ha prestado voluntario).



Mis alumnos bien, poco a poco van teniendo pacientes, en el IPTK han puesto a 20 bs el tratamiento inicial y a 5 bs los siguientes, con lo que parece que la gente se está animando a venir.

Bueno Julia, me voy al hospital. Un abrazo muy grande,

Iñigo.

martes, 19 de julio de 2011

Primeras fotos





Segundo día en Ocurí

Serafna es la responsable de los estudios de enfermería en el IPTK, y nuestro enlace para desarrollar el proyecto aquí.

A las 10 a.m. decidimos subir a las instalaciones del IPTK, con muchas dudas, pues nadie se había puesto en contacto con nosotros aquí. Nuestra sorpresa fue que estaban todos arriba esperándonos. Espontáneamente se formó un circulo en el que nos dio la bienvenida Guido, responsable de la provincia de Chayanta, junto con todo el personal del IPTK. Nos presentamos uno a uno, y lo que en un principio fue inhóspito, pronto se hizo familiar.

Con Serafina vimos las necesidades para organizarnos y comenzar a atender a la población. Nos prepararon con mucho esmero en dispensario y nos quedó una consulta de lujo.

Una de nuestras preocupaciones a la llegada a Ocurí, era la aceptación, por parte de la población, de esta medicina tan diferente y desconocida para ellos. No sabíamos como nos iban a acoger, como nos íbamos a comunicar, todo dudas....

Después de comer, a las 3, fuimos a la radio, donde Julia y Serafina nos hicieron una entrevista para dar a conocer este proyecto. Una hora más tarde, teníamos el dispensario lleno de pacientes. Tuvimos que improvisar sobre la marcha y habilitar el espacio para atender a más pacientes simultáneamente. Batas blancas, material médico, historiales y.....nuestro primer paciente....allí estaba Freddy esperando en la puerta por más de media hora. Lo atendimos los tres, mientras Almudena, en un frenesí de agitación y expectación, no dejaba de llevar muebles a la consulta, ayudada por Crispín, primer paciente de Isa. !Qué ojos puso Crispín cuando vio las agujas en las manos de Isa!.....pasó del pánico a la admiración por la doctorsita. Almudena previno a Angel de la siguiente paciente, Francisca, "Angel, no habla nada de castellano, hay que buscar a Serafina"; Una abuelita con su nieta buscando ayuda para sus dolores. Al día siguiente Francisca debía caminar por muchas horas para continuar su trabajo como pastora de corderitos. Nicolás llevaba dos días esperando, así que cuando vio a Félix, se le abrieron los ojos más de los que los tenía. Tras una larga entrevista, Nicolás se tumba en la camilla con su inseparable gorro Quechua pegado a la cabeza.

Son personas que nos han llegado al corazón, y que han disipado todos nuestro temores iniciales. Son gente amable, necesitada, que se entrega a nosotros.

A las 6 anocheció, y muchos pacientes quedaron fuera, pendientes de ser atendidos al día siguientes.

Hoy iniciamos un nuevo día......que nos deparará.....?




Hasta pronto!

Crónica desde Ocurí

Hola a tod@s!!

Perdonar que no contestemos a los mensajes, os los agradecemos mucho. Aqui en Ocurí el acceso a Internet no es como en Sucre y la comunicación no es tan fácil.

Han pasado ya unos días desde nuestras últimas noticias y hoy encontramos un "huequito no más" para poder relataros nuestras peripecias.

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El domingo 17 por la mañana hicimos algunas compras en Sucre. Hoy podemos decir que no compramos nada que realmente fuese práctico aquí! Eso sí, no sé quien me hizo cargar con 6 papayas que parecían melones y que llegaron aquí para hacer mermelada.

Poco antes del salir del Hotel Pachamama nos encontramos con Fabián, el intrépido transportista del IPTK encargado de llevarnos al Fin del Mundo. Sus primeras palabras fueron: "llegáis tarde. Vámonos no más deprisita". Así que cargamos los bultos en un 4X4 y a las 11 emprendimos camino.

Todo bien hasta la salida de Sucre. Fabián da un giro al volante, se sale de la carretera asfaltada y atraviesa un campo lleno de coches de autoescuela y chanchitos (cerditos) correteando por todos lados. Se nos abre el paso a la Bolivia profunda, andina e indígena.

Tres horas de viaje por una pista de tierra, polvo y piedras. En el trayecto nos cruzamos con muchos camiones repletos de aldeanos en sus remolques que se trasladaban a la ciudad. El viaje tiene tela... las caras de los compañeros, en el coche, "astragados. Isa como un tomate, Félix cargado de maletas hasta arriba, Almudena con la uñas clavadas en el asidero y Ángel en 1ª clase (sentado delante)

El paisaje se dibuja con aldeas dispersas y sus gentes, las montañas se descubren por encima de los 4.000 metros. En un momento dado, se hace necesaria una parada: Isa no aguanta mas! "o paráis o reviento!" Así que aprovechamos todos para hacer nuestras necesidades. Se escucha de fondo la voz de félix decir: "Ángel... a favor del viento por favor!

Ya ceca de Ocurí, se ve a lo lejos, en lo alto de un valle, unas tiendas nómadas y Fabián nos explica que son agricultores que están secando el Chuñu, que es como una patata pequeñitas que pelan pisándolas en unas pozas de agua congelada. Luego las dejan secar con los frío vientos andinos del invierno. Nos bajamos del coche, Fabián preguntó si podíamos acercarnos. Vimos a estas personas, con rasgos de la estepa mongola, que realizaban todo el proceso. Nos llamó la atención la dureza del trabajo, sobre todo, el pisar el "chuñu" en las pozas de agua helada, con los pies descalzos. La familia nos ofreció un cuenquito de chuñu fresco con una salsa riquísima. Fabián insistió en que debíamos comerlo todo en señal de agradecimiento. Nosotros correspondimos devolviéndoles, en el mismo cuenco, algo de la fruta comprada en Sucre.

Llegamos a Ocurí.

Nos impactó el pueblo, la gente sentada en las calles. Ya no vemos más que población autóctona. Nada más llegar sentimos los efectos de la altura. Cuesta respirar y una mano invisible oprime el pecho, un paso significa un gran esfuerzo, y el corazón no recuerda que estamos más allá de los límites humanos entre el cielo y la tierra.

El portero del IPTK nos abre la casa donde vamos a alojarnos, en seguida nos pusimos a mover muebles como locos, mesas pallá, camas pacá, sillas pal otro lao, tratando hacer de éste un lugar acogedor y lo conseguimos, hoy esto es un 5 estrellas.

Aquí hace frío y viento a mansalva. Bajamos al pueblo, donde todo el mundo nos mira y nos sentimos ajenos, menos Félix que esta hecho un gitano. Pronto nos preparan unos huevos, algo de arroz, unas salchichas, dos cervezas y una FANTA tipo Tang. Intentamos comprar pero nadie nos entiende, aquí todo el mundo habla Quechua. Así transcurre nuestro primer día en Ocurí, un poco agobiados por la altura, pero como siempre muy unidos e ilusionados.


Familia Ocurí (Almudena, Isa, Ángel, Félix)

sábado, 16 de julio de 2011

Almudena, la profe de Ocurí, con muchos ánimos

Estamos todos encantados con todo el proyecto... Sucre... Ocuri etc...
los del IPTK super majos con nosotros y nos brindan todo lo que necesitemos.

Los alumnos son un encanto todos son todos geniales, nos estamos compenetrando todos estupendamentey nosotros, los de Ocuri, estamos ya nerviosos y emocionados con subir para arriba.
Nos lo estamos pasando genial, nos reimos mucho.

No hemos tenido de momento nada de mal de altura , yo solo una mañana he notado como
mareos y un poco de molestias de cabeza, pero tomé homeopatia y se me pasó enseguida... y estamos todos enganchados a la coca
jaja

Primeras impresiones de Ángel

Hola a todos!

Estoy en Sucre, la capital constitucional de Bolivia. Hace dos días que ha llegado la primera expedición de 7 alumnos y 2 profesores para, por un lado, difundir la Medicina Tradicional China entre los profesionales sanitarios de este país y, por otro, para atender a la población de esta ciudad y de la aldea de Ocuri en la provincia de Chayanta - Potosí. Continuación de la labor que inició nuestra profesora Juliana Guzmán el verano pasado. En el mes de agosto ella misma se incorporará con el segundo turno.

Todo el viaje ha ido muy bien.

Esto os encantaría: grandes mercados, mucho colorido en todos los sentidos, ...

Mañana salimos a las 8: 30 para la aldea a 4.100 metros de altitud. A ver que tal nos adaptamos..

Nos han acogido muy bien!: las organizaciones locales, los médicos, los medios de comunicación,la gente.

Comemos bien. Dormir es otra historia: Ángel y Almudena se desvelan, a Felix sé le reseca la nariz pero no pierde comba y no veas como duerme el lirón, Isa, muy prudente, es la única que pasa desapercibida.

En Sucre no hace tanto frío, sólo de noche y a primera hora de la mañana. Ocuri será otra historia.

Hay mucha gente en la calle a todas horas, comprando y vendiendo. Hay grandes diferencias entre la población más rural y la gente de ciudad. Los primeros están en una situación más marginal, pero salvo pocos extremos, todo el mundo tiene vida, ganas de conversar, los niños juegan en cualquier lugar con muy poca edad. Los mayores llevan en sus rostros muchas cosas escritas en cada gesto o rostros castigados por la dureza, pero en todos ellos no he visto el estrés, la desgana o la soledad, el chico acompaña al grande, la hija a la madre,...

Hay muchos puestos en la calle, verduras increíblemente presentadas, lugares para comer: zumos, tortitas, y mil cosas más.

En este ambiente multicolor, la gente inmigrante de las zonas rurales son minoría, un modo de vida que se resquebraja poco a poco de lo urbano. Cuando subamos a la aldea, lo indígena será mayoría y allí las cosas serán distintas imagino.

Todos estamos ilusionados con el inicio de nuestra labor aqui. En el hospital de Sucre ya han preparado todo para iniciar las consultas y los tratamientos. Mis compañeros, todos, nos estamos adaptando. Estamos muy unidos. Anoche nos hicimos la cena aqui en el hotelito: tortilla de verdura, ensalada, queso, pollo,... todo exquisito y el ambiente sano.

Por las noches, antes de dormir, Felix, Isa y yo, los compañeros que vamos a Ocuri y los que sé quedan en Sucre nos pegamos una pecha de reir por cualquier tontería y que conste! no es por culpa de las hojas de coca.

Aqui andamos. Quería compartir con vosotros estas pinceladas del viaje en este ratito de insomnio mañanero, aqui son las 7: 11.

Os enviamos un abrazo grande.

Felix, Isa, Almudena.y Ángel